{"id":224,"date":"2020-02-07T19:27:00","date_gmt":"2020-02-07T22:27:00","guid":{"rendered":"https:\/\/fundacionlibremente.org.ar\/?p=224"},"modified":"2024-07-15T20:14:17","modified_gmt":"2024-07-15T23:14:17","slug":"el-elefante-en-casa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fundacionlibremente.org.ar\/?p=224","title":{"rendered":"EL ELEFANTE EN\u00a0CASA"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Antes de curar a alguien, preg\u00fantale si est\u00e1 dispuesto a renunciar a las cosas que lo enfermaron. <\/p>\n\n\n\n<p>Hip\u00f3crates<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>&nbsp;Un rasgo que caracteriza al ser humano es la tendencia a acostumbrarse a situaciones que durante un lapso de tiempo prolongado suceden peri\u00f3dicamente. Esas situaciones penetran en nuestra psiquis y siguen estando presentes hasta quedarse para siempre, sin cuestionarnos si es beneficioso o maligno este enquistamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tal comportamiento humano implica la existencia de particularidades estables en la conformaci\u00f3n de las acciones de los individuos, lo cual conduce a constituir un tejido social p\u00e9treo que puede resultar saludable o enfermizo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una de estas conductas perversas \u2013dignas de an\u00e1lisis psicol\u00f3gico y sociol\u00f3gico en nuestro pa\u00eds- es la aceptaci\u00f3n de la intromisi\u00f3n del Estado en nuestras vidas, conducta \u00e9sta que hemos internalizado de manera lenta y sin cesar, alimentando una estructura estatal de dimensi\u00f3n gigantesca. Con ello, permitimos que en \u201cnuestra casa\u201d se introduzca y crezca un elefante que va impidiendo nuestros movimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Esa alimentaci\u00f3n insaciable se la hemos concedido otorg\u00e1ndole un permiso para que coma a trav\u00e9s de un d\u00e9ficit fiscal que parece no tener l\u00edmites. Esto sencillamente significa que el Estado gasta mucho m\u00e1s de lo que recauda. Esta anomal\u00eda, que lamentablemente la hemos institucionalizado con cualquier signo pol\u00edtico que nos haya gobernado, se nutre de los impuestos y de la deuda (empr\u00e9stitos).<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando una contribuci\u00f3n impositiva es desproporcionada, se est\u00e1 atacando la igualdad civil plasmada en los arts. 14 y 16 de la Constituci\u00f3n Nacional. Cuando un impuesto o tasa est\u00e1 mal colocado deber\u00eda alterar el v\u00ednculo normal y l\u00f3gico que debe existir entre el Estado y la sociedad, haci\u00e9ndose valer los derechos sobre la propiedad. Pero la reacci\u00f3n social es \u00ednfima en virtud de que el miedo y las comodidades congelaron la vitalidad de la gente honesta y productiva.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La falta de inter\u00e9s por cuidar \u201clo nuestro\u201d como corresponde, consciente o inconscientemente, va aniquilando los g\u00e9rmenes de nuestra potencial riqueza nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La educaci\u00f3n c\u00edvica que portamos con la compa\u00f1\u00eda de la cultura facilista y vulgar adquirida, no haci\u00e9ndonos responsables de nuestros propios actos, lastimosamente permitieron el ingreso cada vez mayor del elefante en casa. De este modo se van limando nuestros espacios para producir, tolerando el saqueo y la corrupci\u00f3n como si fuera un mal end\u00e9mico imposible de extirpar.&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sin dudas, el problema matriz econ\u00f3mico es el d\u00e9ficit fiscal. No podemos enga\u00f1arnos que con deudas, impuestos desmesurados e inflaci\u00f3n, podemos abrirnos paso hacia un venturoso futuro sin advertir que el elefante devora en el d\u00e9ficit fiscal.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ans\u00edo que alguna vez, vislumbremos que debemos sacar al Estado elefante de nuestra propiedad. All\u00ed no est\u00e1 su h\u00e1bitat, su lugar est\u00e1 fuera de ella, en el que le determin\u00f3 la Constituci\u00f3n Nacional con un poder limitado en el cual solo puede digerir con razonabilidad, no deglutir desaforadamente. Esa nutrici\u00f3n adecuada le debe servir para que su actividad en materia econ\u00f3mica, sea la de establecer reglas claras con el fin que los privados compitan libremente en un marco de legalidad, impidiendo que ellos mismos no se conviertan en un monopolio amigo del elefante. &nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La enfermedad cr\u00f3nica que sufrimos es la estatolatr\u00eda, sin darnos cuenta que el culto al Estado es admitir el culto de la fuerza, es concederle que compulsivamente se abastezca en nuestra casa. &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ahora bien, si nunca lleg\u00e1ramos a tener el sentido com\u00fan o no estamos dispuestos a reconocer nuestra afecci\u00f3n, renunciando a las cosas que nos enferman como se\u00f1al\u00f3 Hip\u00f3crates, seguramente estaremos condenados&nbsp;a sobrevivir en la agon\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Presidente Fundaci\u00f3n LibreMente &amp; Columnista de Diario \u201cEl Norte\u201d, Dr. Orlando Litta<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antes de curar a alguien, preg\u00fantale si est\u00e1 dispuesto a renunciar a las cosas que lo enfermaron. 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