{"id":238,"date":"2019-12-22T20:38:00","date_gmt":"2019-12-22T23:38:00","guid":{"rendered":"https:\/\/fundacionlibremente.org.ar\/?p=238"},"modified":"2024-07-15T20:41:27","modified_gmt":"2024-07-15T23:41:27","slug":"el-saqueo-como-forma-de-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fundacionlibremente.org.ar\/?p=238","title":{"rendered":"EL SAQUEO COMO FORMA DE VIDA"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cCuando el saqueo se convierte en una forma de vida para un grupo de hombres en una sociedad, con el tiempo crean un sistema legal que lo autoriza y un c\u00f3digo moral que lo glorifica\u201d <\/p>\n\n\n\n<p>Fr\u00e9deric Bastiat &#8211; 1848<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nuestra sociedad ha llegado a l\u00edmites inimaginables de tolerancia de la corrupci\u00f3n, entendiendo por la misma la acci\u00f3n y efecto de \u201cquebrar\u201d intencionalmente la \u00e9tica y la ley. Es decir, el corrupto rompe el orden de vivir honestamente y el orden jur\u00eddico como sistema legal, con el fin de obtener un beneficio personal.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Esta nefasta tolerancia la venimos construyendo sin cesar desde tiempos remotos, sembrada desde la \u00e9poca colonial -tal como lo he expuesto en mi \u00faltima nota \u201cEstatolatr\u00eda, ADN argentino\u201d-, y cuya cosecha penosamente abunda en la actualidad. Tolerancia a la corrupci\u00f3n es fatal para una sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;La corrupci\u00f3n acarrea al saqueo como aliado,&nbsp; cuando este se torna natural y habitual como costumbre y h\u00e1bito, sin condena social ni judicial, el sistema legal lo va incorporando en el cuerpo social como si fuera sangre pura que nos permite seguir viviendo sanamente. Obviamente,&nbsp; esta falacia va produciendo un da\u00f1o antropol\u00f3gico en los individuos que afecta su cerebro, haci\u00e9ndole observar lo que es objetivo y evidente como si fuera una ficci\u00f3n, como algo inventado maliciosamente por unos para castigar a otros a los que no los vislumbra como saqueadores. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando el saqueo se convierte en legal, como sistema autorizado por los individuos, estos tambi\u00e9n lo convierten en un c\u00f3digo moral&nbsp; &nbsp;glorificado. Entonces, el relativismo moral se instala y la sociedad comienza a transitar un derrotero sin retorno de descomposici\u00f3n de su tejido hasta su pudrici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La cultura de tener al Estado como eje y centro de nuestras vidas, creyendo que bajo su protecci\u00f3n creceremos es un enga\u00f1o, una contradicci\u00f3n suicida en la que permitimos que el terrorismo impositivo sacrifique nuestros proyectos de vida. Esta cultura nos conduce a no responsabilizarnos de nuestros propios actos, a que otros hagan lo que nos corresponde hacer. O sea, nos gu\u00eda a no asumir las obligaciones que debemos afrontar en raz\u00f3n que creemos que otros lo deben hacer por nosotros. De este modo vamos cimentando un edificio de derechos, persuadidos que otros integrantes de la sociedad deben hacerse cargo de los mismos. Y para ello la herramienta de satisfacci\u00f3n de derechos es el sistema legal creado por el Estado, sistema este que garantiza el saqueo y la sociedad lo internaliza como moral. Un dislate.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por otra parte, los pol\u00edticos son muy conocedores de la sociolog\u00eda argentina, saben c\u00f3mo act\u00faa y reacciona la sociedad ante la acci\u00f3n pol\u00edtica que ellos ejecutan. Saben que habr\u00e1 tolerancia cuando &nbsp;utilizan al Estado como arma de saqueo de los privados que trabajan produciendo para enriquecer sus arcas, todo ello bajo el pretexto de cubrir las necesidades de los m\u00e1s d\u00e9biles. Son tan hip\u00f3critas los pol\u00edticos, que tienen expresiones como por ejemplo: \u201crecibimos tierra arrasada\u201d. As\u00ed, pretenden liberarse de sus responsabilidades hist\u00f3ricas en cuanto a que ellos tambi\u00e9n dejaron \u201ctierra arrasada\u201d. La realidad indica que esta sequedad la fueron gestando gobiernos con sus diversas representaciones pol\u00edticas a medida que el siglo XX avanzaba. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Este dise\u00f1o moral que supimos conseguir, nos hace vivir en el marco de un contrato social en el que los ciudadanos de una u otra forma compartimos la condici\u00f3n de \u201cesclavos\u201d, sometidos al yugo estatal que los pol\u00edticos nos imponen con la complicidad de empresarios y sindicalistas prebendarios, como asimismo de jueces corruptos o miedosos de garantizar las libertades consagradas en la constituci\u00f3n nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;Algunos son esclavos sin darse cuenta que estar\u00e1n siempre sobreviviendo de la d\u00e1diva gubernamental. Otros son esclavos de un sistema legal con m\u00e1scara republicana que los asfixia.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En ese contexto de contrato social reina el Poder ilimitado de los gobiernos de turno. Los ciudadanos que genuinamente intentamos desarrollarnos en un \u00e1mbito civilizado de convivencia tenemos la obligaci\u00f3n de recordar a pol\u00edticos y jueces que el Poder les fue delegado por nosotros, por los individuos organizados en sociedad. Los particulares somos los mandantes, los gobiernos son los mandatarios. Exijamos que nos rindan cuenta, esa exigencia es un derecho que con creces nos pertenece y merecemos que sea satisfecha.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hasta cu\u00e1ndo soportaremos y tendremos tolerancia al saqueo institucionalizado. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Presidente Fundaci\u00f3n LibreMente, Dr. Orlando Litta<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cCuando el saqueo se convierte en una forma de vida para un grupo de hombres en una sociedad, con el tiempo crean un sistema legal que lo autoriza y un c\u00f3digo moral que lo glorifica\u201d Fr\u00e9deric Bastiat &#8211; 1848 &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nuestra sociedad ha llegado a l\u00edmites inimaginables de tolerancia de la corrupci\u00f3n, entendiendo por la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":72,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-238","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fundacionlibremente.org.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/238","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fundacionlibremente.org.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fundacionlibremente.org.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacionlibremente.org.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacionlibremente.org.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=238"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/fundacionlibremente.org.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/238\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":239,"href":"https:\/\/fundacionlibremente.org.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/238\/revisions\/239"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacionlibremente.org.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/72"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fundacionlibremente.org.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=238"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacionlibremente.org.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=238"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacionlibremente.org.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=238"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}